Evangelio del 22 de noviembre

Lc 21, 1-4

Alzando la mirada, Jesús vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro; vio también a una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, y dijo: «De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos estos han echado como donativo de lo que les sobraba, esta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir».


Y la vida era esto

No acumular años

ni tener buena salud,

sino llegar desprendido.

Meter la mano en el bolsillo

y dar de lo que encuentre,

de lo recibido,

de lo necesario.

Sin reservarme nada,

sin andar contando.

Y con la mitad

de los años gastados,

ahí sigo,

avanzando sin descanso

por la vertiente opuesta,

la del cuidado de mí mismo:

mi tiempo, mis logros, mis caprichos.

La de intentar llegar más lejos

sin reposar nunca en un sitio.

Dios de lo diáfano,

de lo pequeño,

de lo gratuito.

Frena,

¡si es necesario, de golpe!

este vivir mío irredento.

Hasta que el corazón

se me ponga en claro.

(Seve Lázaro, sj)

Lunes 22 de noviembre

¡Buenos  días! Esta  semana  vamos  a  dedicar  las  oraciones a San  José  de Calasanz, para ello iremos recordando algunos de los momentos más especiales de su vida, la época en la que vivió, las tentaciones que superó, su férrea vocación de sacerdote en primer lugar y de escolapio después y  el  legado  tan  grande  que  nos  ha  dejado. 

Adoptemos una actitud de reflexión y de escucha, pues para llegar al corazón de Calasanz es necesario estar en silencio con uno mismo. Deja a un lado lo que te preocupa, te invito a escuchar unas breves pinceladas de su historia.
Remóntate a 1557, a un pueblecito de Aragón llamado Peralta de la Sal.

Los primeros pasos de José de Calasanz


José era el menor de 8 hermanos, un joven estudioso, responsable, generoso y con una gran simpatía personal, lo cual le permitía tener muchos amigos entre  sus compañeros de estudios. Tenía muy clara su vocación de sacerdote desde muy pequeño, le gustaba mucho rezar y  luchó por perseguir  su  sueño. Como  era  muy  estudioso  le  llevaron  a Estadilla y  de  allí se marchó a  Lérida  para  iniciar  sus  estudios  de  Filosofía. En  Lérida estuvo  seis  años.  Sus compañeros  le  votaron  prior  de  los  estudiantes  aragoneses,  lo  que  ahora llamaríamos el delegado universitario. Estaba en una edad inquieta con arranques de rebeldía, pero gracias a las enseñanzas que  le había  inculcado su  madre, llamada María,  José nunca  dejó  de  lado su  vocación religiosa. Con  esta  intención  viajó de  Lérida  a Valencia, donde  cursó  estudios  de  teología.  Allí superó  una  de  sus  primeras  tentaciones  ya  que una  joven  se  enamoró  de  él.  En  aquel momento, José tenía 21 años y bien podía haber cambiado su destino, pero la determinación de José de ser sacerdote, lo impidió.

Hacemos una breve reflexión: 

Recordamos  las  características  de  la  persona  de  San  José cuando  era  joven  como vosotros. Responsable, estudioso, con determinación, generoso, sociable, orante...
¿Somos capaces de renunciar a comodidades que nos aparten de nuestro camino?

Peticiones:

Pedimos al Señor que...
...me haga ser responsable en mi trabajo como San José.
...me ayude a ser generoso con todos aquellos que lo necesitan, comenzando por el compañero que tengo a mi lado.  
...me ayude a ofrecer una sonrisa a todos los que se acercan a mí para que el grupo de clase esté unido y la convivencia sea más fácil. 

Oración Final:

Señor, Dios rico en sabiduría que por medio de San José de Calasanz manifestaste la grandeza de tu amor hacia los niños, especialmente los más necesitados, concédenos imitar su ejemplo de oración y trabajo para poder seguir el camino de Jesús como él supo seguirlo. AMEN


Viernes 19 de noviembre

 Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. 


Aprender a ponerse en el lugar del otro, entender que otra persona se sienta mal, bien o regular, aunque nosotros nos sintamos completamente diferente.

Jesús, siempre pensaba en los demás y ahora nos toca a nosotros aprender de él.

Padrenuestro.


Jueves 18 de noviembre

 Empezamos el día dándole los buenos días a Jesús y a María, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Hoy en nuestra oración, vamos a pensar en algo que hace poco nos haya costado hacer y vamos a pedirle a Jesús que nos comprometamos a intentarlo siempre aunque haya veces que nos cueste conseguirlo.



-¿Te ha gustado el vídeo?
-¿Qué ha aprendido el pajarito?

Como equipo que somos, vamos a cerrar los ojos y a rezar juntos el Padrenuestro.


¡Buen día!