Jueves 3 de noviembre

¡Buenos días a todos!


¿Qué habéis hecho durante estos días que os gustaría compartirlo?

Respira, saluda a Jesús y comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.


Jesús quiero seguirte, ser tu amigo y aprender a ser como tu eres.

Hoy me subo al árbol más alto para que veas que quiero estar contigo.

Búscame cuando esté perdido para ayudarme a volver a hacer las cosas bien.

Enséñame tu forma de ser feliz, porque yo quiero ser así, ayudando a los demás.

Gracias por quererme como soy, con lo bueno que tengo y también aquellas cosas que debo mejorar.



  

Jesús nos está llamando, nos dice que le sigamos porque merece la pena portase bien con los demás.

Vamos a contestarle en silencio a Jesús. ¿Queremos bajar del árbol e irnos con él?

 

3 de noviembre de 2022

 Lucas 11, 29-32:

"Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás".

No acabamos de fiarnos enteramente de Dios. Y, de alguna forma, siempre estamos pidiendo señales de su presencia, existencia y cercanía.
Lo mismo que actuamos desconfiadamente con los demás, también actuamos con Dios.
No confiamos, si no tenemos pruebas para ser confiados.
Pero con Dios no vale este juego ni esta lógica.
Cuando vayas cambiando de forma de pensar, de forma de sentir y de forma de actuar y pienses, sientas y actúes desde la mentalidad, desde el sentir y el actuar de Dios te darás cuenta de que tu vida tiene un sentido, de que serás feliz y de que Dios es ese Padre cariñoso que siempre está ahí dándose en misericordia, en perdón y en alegría.
No pidas signos ni milagros. Pide simplemente al Señor que aumente tu fe y tu confianza en Él.
Buenos días.

Miércoles 2 de noviembre

¡Buenos días a todos! 

Piensa en el momento en el que te encuentras, en el día en el que estamos. Lo importante ahora eres tú y este ratito con Dios. Comenzamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Seguro que a todos nos suena esto de "un minuto de silencio". El silencio es paz, es conectar, es dejar espacio en nosotros mismos para otras personas.

Hoy vamos a empezar nuestra oración en silencio, poniendo en manos de Dios la vida de otras personas.


Vamos a compartir los nombres de las personas por las que queremos rezar hoy, aquellas a quienes queremos que sean luz para nuestras vidas.


Padrenuestro.


REZAMOS POR NUESTROS DIFUNTOS

 Oración por los difuntos del Papa Francisco – Festividad del 2 de noviembre


Dios de infinita misericordia,

confiamos a tu inmensa bondad

a cuantos han dejado este mundo para la eternidad,

donde tú esperas a toda la humanidad,

redimida por la sangre preciosa de Jesucristo,

muerto en rescate por nuestros pecados.


No mires, Señor,

tantas pobrezas, miserias y debilidades humanas

con las que nos presentaremos ante el tribunal

para ser juzgados para la felicidad o la condena.


Míranos con la mirada piadosa

que nace de la ternura de tu corazón,

y ayúdanos a caminar en el camino de una completa purificación.


Que ninguno de tus hijos se pierda en el fuego eterno,

donde ya no puede haber arrepentimiento.


Te confiamos, Señor, las almas de nuestros seres queridos,

y de las personas que han muerto sin el consuelo sacramental

o no han tenido manera de arrepentirse

ni siquiera al final de su vida.


Que nadie tenga el temor de encontrarte

después de la peregrinación terrenal,

en la esperanza de ser acogidos

en los brazos de la infinita misericordia.


La hermana muerte corporal

nos encuentre vigilantes en la oración

y llenos de todo bien,

recogido en nuestra breve o larga existencia.


Señor, que nada nos aleje de ti en esta tierra,

sino que en todo nos sostengas

en el ardiente deseo de reposar serena y eternamente.

Amen.