Viernes 21 de octubre

 ¡Buenos días a todos!

Nos relajamos, respiramos tranquilamente y cerramos los ojos, para ello nos ayudamos con la siguiente canción:

Ahora abre los ojos, respira y saluda a Jesús. Comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Muchas son las veces que hablamos sobre la contaminación e incluso de todos los detalles que implican que se produzca la misma, provocando que la Tierra sufra. Pasan todos los días y tenemos la oportunidad de poder ayudar haciendo las cosas bien como nos pedía Jesús. 

Jesús nos ofrece una escalera para que ofrezcamos nuestro amor al planeta. Jesús también busca a personas que cuide nuestro planeta, se pone muy contento y nos da las gracias cuando somos capaces de respetar los lugares que nos rodean.
Nos comprometemos con la Tierra Jesús, queremos cuidarla porque nos importa el lugar donde vivimos.

21 de octubre

 En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Mateo 7, 7-11:
"Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre".

El evangelio de hoy nos invita a pedir, a buscar y a llamar.
Son tres actitudes claves a tener en cuenta en el momento de ponernos a orar.
Ante Dios somos siempre muy pobres. Somos siempre los niños pequeños que esperan de su papá o mamá la ayuda y la protección.
En Dios buscamos lo que anhelamos. Él es el Padre que puede colmar nuestros más profundos deseos.
Sin darnos cuenta, como dice San Agustín, nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Él.
"Padre" o "madre" es la invocación que siempre brota del corazón como llamada cargada de cariño y confianza.
Ponte en la presencia de tu Padre Dios. Pide, busca y llama.
Recibirás, encontrarás y serás atendido o atendida.
Buenos días.



Jueves 20 de octubre

Empezamos la oración en presencia de nuestro amigo Jesús. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Hoy os vamos a contar un secreto muy importante. Tenemos en nuestro interior la magia de ayudar a los demás; solamente tenemos que escuchar a los demás desde el corazón.


Cuando escuchamos al otro cuando nos cuenta algo, como por ejemplo que tiene un problema, que está triste o cualquier otro sentimiento, nos damos cuenta de que muchas de esas situaciones o emociones también las hemos vivido o sentido nosotros.


Terminamos la oración y nos despedimos con un beso a Jesús y otro a María.

Padrenuestro.

20 de octubre

 En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Lucas 10, 38-42:
"María, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra... Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria".

Hay días que, al levantarnos y pensar en la agenda del día, comenzamos agobiándonos por las horas y quehaceres que nos esperan.
Hay que hacer y hay que hacer y hay que hacer.
Y es posible que entre todo lo que hay que hacer no tengamos unos minutos para sentarnos tranquilamente y escuchar, meditar y orar la Palabra de Jesús.
Qué difícil se nos hace imitar a María que, "sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra".
Tal vez el Señor nos tenga que decir de vez en cuando que "andamos inquietos y nerviosos con muchas cosas y, sin embargo, sólo una es necesaria".
Pide al Señor que te ayude a escoger la "mejor parte" como María.
No dudes de que la "mejor parte" es estar junto al Señor escuchando su Palabra.
Esa parte nadie te la podrá quitar.
Buenos días.