10 de octubre

Saludamos a Jesús en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

 Juan 1, 47-51:

"Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño".

Celebramos hoy la fiesta de los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.
En el evangelio del día nos encontramos con la figura de Natanael: "un israelita de verdad, en quien no hay engaño".
Así lo definió Jesús.
Al mismo tiempo, Natanael también da una definición de Jesús: "Tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel".
Que también a tí hoy Jesús te pueda nombrar y sepas escuchar tu nombre.
Buenos días.


Viernes 7 de octubre

Empezamos el día dándole los buenos días a Jesús y a María, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Hoy en nuestra oración, vamos a pensar en algo que hace poco nos haya costado hacer y vamos a pedirle a Jesús que nos comprometamos a intentarlo siempre aunque haya veces que nos cueste conseguirlo.


- ¿Te ha gustado el vídeo?
- ¿Qué ha sentido el pájaro?
- ¿Qué ha aprendido el pajarito?

Como equipo que somos, vamos a cerrar los ojos y a rezar juntos el Padrenuestro.




¡Buen día!


7 de octubre

 Lucas 9, 57-62:

"Las zorras tienen madriguera, y los pájaros nido, pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza".

Estamos viviendo todos tiempos de inseguridades. Y a todos nosotros nos gustan las seguridades.
Nos gusta saber a dónde vamos.
Nos gusta estar seguros en donde estamos.
Queremos seguridad en el trabajo. Queremos seguridad en la salud. Queremos, en definitiva, vivir seguros y tener un donde en donde vivir.
Pero seguir a Jesús conlleva muchas veces no saber dónde Jesús nos quiere. Dónde Jesús nos llama. Dónde Jesús quiere que estemos.
Jesús no tiene "donde".
Porque el "donde" de Jesús está allí donde mejor se pueda servir, donde más falta haga el servicio y donde más necesaria sea la entrega.
Sigue a Jesús con la absoluta confianza de que serás feliz en el "donde" que Él te vaya indicando.
Buenos días.



Jueves 6 de octubre

Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Cada día surgen problemas, conflictos a los que tenemos que hacer frente. Si mostramos indiferencia, es decir, si hacemos como que no ha pasado, ese problema no desaparecerá, sino que se hará siempre más grande.

Sin embargo, si nos enfrentamos a ellos, seremos capaces de entenderlo y de ponerle remedio, haciendo que nuestra vida pueda seguir adelante.

Escuchamos con atención e siguiente cuento:



- ¿Qué apareció un día sin avisar y sin explicación?

- ¿Qué le ha ocurrido al elefante al principio?

- Al no hacerle caso, ¿qué le pasaba?
- ¿Y al final, cómo se portaron con él?

Jesús se enfrentó a los problemas que le surgieron, que a pesar de sus dificultades las afrontó.

Padrenuestro.