Miércoles 4 de mayo
Evangelio del 4 de mayo
Jn 6, 35-40
Jesús dijo a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».
Martes 3 de mayo
Buenos días a todos. Hoy comenzamos una semana nueva, y lo haremos escuchando este precioso cuento: Mamá,¿De qué color son los besos?
- ¿Te ha gustado el cuento? ¿por qué?
- ¿Y a ti, cuáles son tus besos preferidos?
- ¿Y los de mamá?
Pensamos en nuestras mamás y en María nuestra Buena Madre...
Cerramos los ojos, pensamos en la cara de nuestra madre...
Recordamos cómo son sus ojos...
Recordamos el beso que nos ha dado hoy al despertarnos...
Recordamos las caricias que ella nos hace...
Recordamos las palabras que ella nos ha dicho cuando se despedía de nosotros para venir al cole...
MARÍA nos habla y es como nuestra mamá, sus manos son muy hermosas porque nos cuidan, nos miman, nos protegen...
El pasado Domingo celebramos el día de la madre, y por eso hemos querido recordar que mamá siempre estará ahí para nosotros como dice el cuento.
¡Felicidades a todas las madres del mundo!
- Padrenuestro.
Evangelio del 3 de mayo. Festividad de los apóstoles Felipe y Santiago
Jn 14, 6-14
Jesús dijo a Tomás: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.
Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le replicó: Hace tanto que estoy con vosotros, y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. Cómo dices tú: Muéstranos al Padre? No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si pedís algo en mi nombre, yo lo haré.