Lunes 4 de octubre

Día internacional de la sonrisa  

Volvemos un lunes más y tenemos por delante un nuevo mes para disfrutar y aprender. ¿Os gustaría compartir lo que habéis hecho durante este fin de semana? 


Nos damos cuenta de dónde estamos, en nuestra clase, vamos a mirarla y alegrarnos por poder estar aquí juntos.

Para Jesús, los niños y niñas SIEMPRE eran los más importante y os ponía muchas veces de ejemplo.

Somos tan importantes para Jesús, que nos escucha ante las cosas que le vamos a pedir juntos:

Por los niños, por las niñas,

Por las mujeres, por los hombres,

Por los que sufren, por los que están tristes,

Por los que tienen hambre, por los que tienen frío,

Por los que se encuentran solos, por los que no pueden sonreír…


Antes de terminar, recordamos que hoy celebramos el día de San Francisco de Asís, un hombre que, formó una congregación, los franciscanos. Siempre quisieron ser sencillos y vivir de la forma más humilde posible, sin ningún privilegio.

Oración de San Francisco de Asís - Oración por la paz para los niños


Padrenuestro.

Evangelio del 4 de octubre


Lucas 10,25-37

En aquel tiempo, se presentó un maestro de la Ley y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?»

Él le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?»

Él contestó: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo.»

Él le dijo: «Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida.»

Pero el maestro de la Ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?»

Jesús dijo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente, sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más yo te lo pagaré a la vuelta." ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?»

Él contestó: «El que practicó la misericordia con él.»

Díjole Jesús: «Anda, haz tú lo mismo.»

Lectura del 1 de octubre


 Sal 78

Dios mío, los gentiles han entrado en tu heredad,

han profanado tu santo templo, han reducido Jerusalén a ruinas.

Echaron los cadáveres de tus siervos en pasto a las aves del cielo,

y la carne de tus fieles a las fieras de la tierra.

Derramaron su sangre como agua en torno a Jerusalén, y nadie la enterraba.

Fuimos el escarnio de nuestros vecinos, la irrisión y la burla de los que nos rodean.


¿Hasta cuándo, Señor? ¿Vas a estar siempre enojado?

¿Arderá como fuego tu cólera?

No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres;

que tu compasión nos alcance pronto, pues estamos agotados.

Socórrenos, Dios, salvador nuestro, por el honor de tu nombre;

líbranos y perdona nuestros pecados a causa de tu nombre.

Viernes 1 de octubre

Comenzamos nuestra oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Buenos días Jesús, aquí estamos tus amigos y amigas más pequeños del cole para aprender muchas cosas. Que nuestro esfuerzo en este día nos ayude a sentirnos cada día mejor.

Cerramos los ojos y controlando la respiración, dedicamos un momento de silencio para lo que vamos a escuchar y aprender.

En nuestro día a día nos acompañan multitud de sonidos, algunos los identificamos fácilmente y otros nos cuestan mucho más, pero todos nos dan información sobre lo que está sucediendo. También nuestro cuerpo emite sonidos que nos ayudan a comprobar que estamos vivos como, por ejemplo, nuestro corazón.

En esta sesión descubrimos y experimentamos no sólo lo que escuchamos del exterior sino también del interior.


- ¿Qué sonidos has escuchado?
- ¿Cómo te has sentido?
Padrenuestro.