14 noviembre

 Lucas 12, 13-21:

"Guardaos de todas clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes... Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios".

Vivimos inmersos en el consumo y en el tener. Acumulamos cosas y más cosas. No sabemos vivir si no estamos rodeados de todo aquello que nos proponen los medios de comunicación, la publicidad o la moda. Queremos ser ricos para disfrutar de todo lo que la riqueza puede proporcionar.
Pero todo eso, como todo lo humano, es efímero y se puede quebrar y romper en cualquier momento.
La sabiduría del evangelio de hoy nos invita a ser ricos ante Dios. Y la riqueza que Dios valora y quiere es precisamente nuestra pobreza. Que sepamos valorar ante todo y sobre todo su amor, su cariño, su cercanía, su perdón, su gracia, su bondad, su misericordia...
Esta es la riqueza que nadie ni nunca nos podrán arrebatar.
Llénate de la riqueza de Dios que es la única riqueza que te puede enriquecer para siempre.
Buenos días.


Viernes 11 de noviembre

Buenos días, hazte consciente del momento en el que te encuentras, del día en el que estamos. 

Lo importante ahora eres tú y este ratito con dios. Comenzamos nuestra oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Os invitamos a que prestéis mucha atención al siguiente vídeo:


- Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?
-  Y si fueras un chico... Y si fueras una chica...

- ¿Qué os han parecido las respuestas que habéis dado?

Para terminar, Jesús nos ve a todos iguales.












11 noviembre

 Lucas 18, 1-8:

"Pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?; ¿o les dará largas?; os digo que les hará justicia sin tardar".

Santa Mónica fue como esa mujer de la que hoy nos habla el evangelio. Día y noche gritó al Señor pidiéndole la conversión de su hijo Agustín.
Y Dios no le dio largas. Hoy su hijo es un gran santo venerado por toda la Iglesia.
Puede ser hoy un buen día para revisar nuestra oración.
Y, en concreto, para revisar nuestra oración de intercesión y nuestra constancia en la misma.
El Señor siempre nos escucha. Pero no siempre cumple nuestras peticiones al momento y como nosotros queremos que se realicen. Cuando esto ocurre, nos desalentamos, nos impacientamos, creemos que Dios no nos atiende y puede ser que hasta dejemos de orar.
Aprende la lección que Jesús nos da en esta página del Evangelio.
Nos pide la fe y la constancia en la oración.
Nos asegura que Dios escuchará a sus elegidos que le gritan día y noche.
No te canses de orar sin desanimarte y con la certeza de que el Señor siempre escucha nuestras súplicas.
 Buenos días.


Jueves 10 de noviembre

Buenos días a todos, comenzamos este ratito de oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Escuchamos con atención:


Todos tenemos cualidades para estudiar, para ayudar a los demás, para imaginar, para alegrar a los otros. Cerramos los ojos y pensamos...¿Qué cualidades o capacidades me ha dado Dios? Compartimos

Gracias Dios, por todo las cualidades que me has regalado.

Quiero que sirvan de verdad, y hacer un mundo mejor.

Y seguir a Jesús haciendo el bien.

Padrenuestro.