Martes 19 de octubre

 ¡Buenos días a todos! Vamos a comenzar nuestro día saludando a Jesús con mucha alegría. 


Nos alegramos un día más de estar todos juntos y de poder disfrutar de este gran día que nos espera.

Saludamos a nuestro amigo Jesús, en en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Los misioneros tratan de ser mensajeros de la buena Noticia de Jesús para todos, especialmente para los más necesitados, pobres. Anunciar el mensaje de que Jesús nos ama tal y como somos, es muy importante ya que hay muchas personas que se preocupan por los demás.

- ¿Quién se preocupa por ti?
- Y tú, ¿de quién te preocupas?

María ruega por todos los niños del mundo y por nosotros.


¡Buen día!


Evangelio del 19 de octubre


 Lucas 12,35-38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.»

Lunes 18 de octubre

 ¡Buenos días a todos!

Nos alegramos de estar aquí todos juntos un día más con la alegría de poder reunirnos y disfrutar de un hermoso día.

Saludamos a Jesús y empezamos nuestra oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Nos relajamos...


Vamos a ver y a escuchar el siguiente cuento:


- ¿Por qué el espejo da un reflejo triste al principio?
- ¿Qué ocurre para que cambie el reflejo del espejo?
- Y nosotros, ¿qué podemos hacer por los demás y que nuestro reflejo sea feliz?

Vamos a pedirle a Jesús por los demás, por todos los niños del mundo.

Padrenuestro.

¡Buen día!





Evangelio del 18 de octubre


 Fiesta de San Lucas evangelista

Lucas 12,13-21

En aquel tiempo, dijo uno del público a Jesús: «Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia.»

Él le contestó: «Hombre, ¿quién me ha nombrado juez o árbitro entre vosotros?»

Y dijo a la gente: «Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes.»

Y les propuso una parábola: «Un hombre rico tuvo una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos: "¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha." Y se dijo: "Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el grano y el resto de mi cosecha. Y entonces me diré a mí mismo: Hombre, tienes bienes acumulados para muchos años; túmbate, come, bebe y date buena vida." Pero Dios le dijo: "Necio, esta noche te van a exigir la vida. Lo que has acumulado, ¿de quién será?" Así será el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios.»