Buenos días a todos, hoy es celebramos San Jorge y es el día del libro. La lectura es muy importante para aprender a comprender el mundo y a las personas. Leer es soñar, imaginar, pensar, sonreír, inventar, conocer, dudar, opinar, creer, volar.
Estad muy atentos para escuchar este cuento:
- ¿Quién es el protagonista del cuento?
- ¿Qué le pasa y a quién busca?
- ¿A quién se encuentra en su camino y cómo son los personajes?
- ¿Por qué empezó a llorar Lorenzo?
Lorenzo pensaba que todo era redondo igual que él. Sin embargo, pudo comprobar que había cosas muy diferentes a él y esto le ayudó a entender que la vida es más divertida cuando todo es diferente. Habéis visto cómo le ayudaron las demás formas o personajes cuadrado, triángulo, rectángulo... Esto nos hace ver que cuando alguien está triste o tiene un problema merece la pena ayudarle.
Jesús también se encontraba con personas muy diferentes en su camino, algunos ni siquiera creían en él pero eso no era un obstáculo para ayudarles. Él siempre ayudaba a las personas que lo necesitaba.
Y tú, ¿ayudas a quién lo necesita?
Vamos a pedirle a Jesús que nos dé fuerzas para conseguirlo en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Los judíos disputaban entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?» Entonces Jesús les dijo: «Os aseguro que, si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.
Hoy es un buen día para ser feliz y para hacer felices a los demás. Te ofrezco este día Señor, para llenar de alegría a cuantos me rodean. Para conseguirlo te digo:
Jesús, enséñame a ayudar en todo momento.
Enséñame a estar atento a las necesidades de los demás.
Enséñame a mostrar mucho amor en lo que hago, a dar mucho amor a los que viven conmigo.
Jesús dijo a la gente: «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: ‘Serán todos discípulos de Dios’. Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ese ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo».