Cuando reímos nuestro cuerpo se beneficia en muchos aspectos:
- Nos mantiene en forma, pues trabajamos musculatura que normalmente no utilizamos.
- Oxigenamos mejor nuestro organismo porque cogemos el doble de aire entre carcajadas que en una respiración normal.
- Fortalecemos nuestro sistema inmunológico.
- Mejora nuestras relaciones sociales.
- Generamos optimismo.