Viernes 14 de abril

 ¡Buenos días! El viernes ha llegado y vamos a disfrutarlo. Para ello comenzamos este ratito de oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

María fue una de las mujeres que descubrieron que Jesús había resucitado. Por eso, nosotros tenemos siempre muy presente la figura de María. Es un ejemplo a seguir, ella permaneció siempre cerca de Jesús, en lo bueno y en lo malo. Nunca lo abandonó, a pesar de su sufrimiento como madre, nunca dejó que la pena ni el miedo la venciera. Descubrió que su hijo seguía presente cuando ella hacía las cosas que Jesús le había enseñado.

Cuando nos dan una buena noticia que nos llena de alegría, estamos deseando contarla a los demás, queremos decírselo a todo el mundo, porque te sientes feliz y quieres compartir esa felicidad con tus amigos. Así es la Buena Noticia de Jesús. Cuando vives como nos enseña Jesús, nos pone felices, y es inevitable compartirlo con los demás.


Padrenuestro.

14 abril


 Lucas 24, 13 - 35:

"Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída".


Dos discípulos de Jesús van huyendo de Jerusalén tras los acontecimientos tristes del Viernes Santo.

Van caminando en la decepción, en la tristeza, en el dolor, en la desesperanza...

A lo largo del camino, un caminante se les une. Es el mismo Jesús que está oculto a sus ojos. 

Este compañero de camino les pregunta. Y, ante sus respuestas, les va explicando desde la Palabra de Dios los acontecimientos ocurridos.

Los tres, al anochecer, se sientan a la mesa para cenar. Y cuando aquel desconocido parte el pan, los ojos de los dos caminantes se abren y reconocen a Jesús.

Sin darte cuenta, también Jesús resucitado camina contigo. 

Deja que su Palabra inflame tu corazón. 

Deja que el pan de la Eucaristía te haga reconocer su presencia. 

Y deja que su Palabra y su Eucaristía te impulsen a anunciar la buena noticia de la Resurrección como impulsó a estos dos discípulos.

Sigue viviendo y sigue anunciando la Pascua de Jesús. 

Buenos días.

Jueves 13 de abril

¡Buenos días! Empezamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. Estamos en primavera y el tiempo es agradable: el sol, la luz, la lluvia, permitiendo contemplar la naturaleza dando brotes en los árboles, las flores...

También los cristianos estamos contentos por ese esplendor de vida que hay en la creación. Pero estamos más contentos porque celebramos la Pascua, la Resurrección de Jesús.

Durante la Semana Santa hemos acompañado a Jesús que celebró la Última cena con sus discípulos.

El Viernes Santo le vimos entregar su vida hasta morir en la Cruz por amor hacia nosotros,

El Domingo celebramos que Dios venció a la muerte en la Resurrección.


Jesús, Tú que vives ahora y siempre, acompáñanos, como a los primeros discípulos. Llénanos de tu vida. Danos alegría y esperanza todos los días de nuestra vida.

Padrenuestro.

13 abril


 Juan 20, 11-18:

"Jesús le dice: "¡María!". Ella se vuelve y le dice: "¡Rabboni!", que significa: "¡Maestro!".


"Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando". 

María permanece aún llorando junto al sepulcro. No se da cuenta de que ese vacío del sepulcro no es porque hayan robado el cuerpo de Jesús, sino porque Jesús ha salido triunfante de él.

María comienza a vivir la vida resucitada de Jesús cuando escucha su nombre y se vuelve. 

También hoy Jesús resucitado se dirige a tí llamándote por tu nombre. 

También quiere arrancarte de tus llantos y de tus sepulcros. 

Como María, sólo tienes que volverte hacia Él y reconocerle como tu Maestro y Señor. 

María no sólo se volvió y reconoció al Señor. Fue a los discípulos y les anunció que había visto al Señor. 

Anuncia con tu palabra, con tus hechos y, sobre todo con tu vida, que también tú has visto al Señor resucitado. 

Buenos días.