30 marzo


 Juan 8, 21-30:

"¿Quién eres tú?"


Los judíos están desconcertados ante la persona de Jesús. 

Y en este desconcierto, preguntan directamente a Jesús quién es Él. 

También Jesús contesta directamente: "Cuando levantéis al Hijo del Hombre sabréis que yo soy". 

Jesús les dice claramente que sabrán quién es Él en el momento de su muerte en cruz. 

A Jesucristo sólo lo podemos entender desde la cruz. 

En la cruz es donde entendemos que Jesús es obediencia total al Padre y que es donación y amor infinito a cada uno de nosotros.

Procura rezar hoy un rato delante de un crucifijo y hazle a Jesús la pregunta de "¿quién eres tú?". 

Incluso intenta ir más allá. Hazle también la pregunta: "Jesús, ¿tú, quién eres para mí?".

Contéstala sin miedo y actúa en consecuencia. 

Buenos días.

Miércoles 29 de marzo

Buenos días a todos, comenzamos este ratito de oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

 Escuchamos con atención el siguiente cuento llamado "Hace Frío"

Contestamos a las siguientes preguntas sobre el cuento:

- ¿Dónde vivía la familia de ardillas?

- ¿Cómo se prepararon las ardillas para la temporada de frío?

- ¿Qué era el gran ruido que escucharon las ardillas?

- ¿Qué decidieron hacer las ardillas para ayudar a los otros animales?

- ¿Qué has aprendido con este cuento?

Pensamos en personas que pueden necesitar nuestra ayuda, en cosas que podemos hacer por los demás, etc. ¿A quién vas a ayudar?

Terminamos rezando juntos un Padrenuestro.


29 marzo


Juan 8, 1-11:

"El que esté sin pecado que tire la primera piedra... Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más". 


El Papa Francisco, recién elegido Papa, comentó así este pasaje del Evangelio: "Nos conmueve la actitud de Jesús con la mujer adúltera: "Tampoco yo te condeno". El rostro de Dios es el de un padre misericordioso. Siempre tiene paciencia. 

¡Dios nunca se cansa de perdonar! ¡Nunca!. El problema es que nosotros nos cansamos de pedir perdón. Tenemos que aprender a ser más misericordiosos con todos. 

En el Padre Nuestro decimos "perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden". 

¡No culpes nunca!. El pecado siempre ha de ser condenado pero el pecador siempre ha de ser perdonado. 

Evita echar culpas a los demás. El Evangelio nos enseña a perdonar, porque "el que esté sin pecado, que tire la primera piedra".

Buenos días.

28 marzo

Juan 11,3-7.17.20-27.33b-45:

"Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?".


En estos últimos domingos de Cuaresma hemos ido contemplando a Jesús como el AGUA VIVA y como la LUZ que ilumina el mundo. 

Hoy lo contemplamos como la RESURRECCIÓN y la VIDA. 

Todos nosotros somos como ese Lázaro que tiene muerta alguna de las partes o facetas de su vida. 

También somos como ese Lázaro que estamos atados con "las vendas mortuorias" sin poder andar y sin poder vivir en plenitud. 

Deja que hoy, en este quinto domingo de Cuaresma, Jesús adelante en ti su VIDA y su RESURRECCIÓN. 

También hoy Jesús te dice que salgas fuera. Que dejes tus "muertes". Que abandones tus "sepulcros". Que te veas libre de todo aquello que te impide la vida en plenitud. 

También Jesús desata todas tus ataduras para que puedas servir a los demás, para que puedas entregarte a Él con alegría y generosidad. Para que puedas seguirle allí donde Él te vaya pidiendo.

Que te sacies del AGUA VIVA de Jesús y que su LUZ, su VIDA y su RESURRECCIÓN te inunden plenamente en esta ya próxima Semana Santa. 

Buenas días.