17 febrero

Marcos 8, 27-33:

"Y vosotros, quién decís que soy yo?".


Quién dices tú que es Jesús?. 

Para decir a los demás quién es Jesús, tienes que tener claro quién es Jesús para tí. 

Y esta pregunta no te la puedes contestar sólo desde la razón sino, sobre todo, desde el corazón y desde tu vida. 

Hasta que Jesús no deje de ser una simple idea en tu cabeza y pase a ser la persona que rija y mueva tu vida, tus acciones, tu sentir y tu pensar, no podrás contestar quién es Jesús para tí y tampoco podrás decir quién es Jesús a los demás.

Tampoco podrás contestar a esa pregunta hasta que no abraces la Cruz: "El que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará". 

Cuando tu vida sea un ir detrás de Jesús con tu cruz y la cruz de los demás a cuesta, estarás conociendo a Jesús desde el corazón y estarás diciéndote a tí mismo y a los demás quién es Jesús. 

Buenos días.


Viernes 17 de febrero

Buenos días a todos, como cada día en el cole, nos sentamos bien, cerramos los ojos y respiramos profundamente...

Jesús y María están con nosotros y en este ratito de oración los tendremos presente. Comenzamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Hay personas y momentos que no sólo nos dibujan una sonrisa en la cara, sino que también nos dibujan una sonrisa en el corazón. Las cosas que nos hacen estar muy contentos y alegres, son cosas que nos alegran el corazón, haciéndonos sentir bien.

Ahora, nos ponemos la mano en nuestro corazón... sintiendo cada latido,... gracias a cada latido, disfrutamos de la vida.

Durante la pandemia valoramos muchas cosas, entre ellas el latido de nuestro corazón pero sobretodo el de otras personas, héroes y heroínas que hicieron un canto a la vida...


Hoy nos acordamos de todas ellas... ¡GRACIAS!


¡GRACIAS A LA VIDA!

Padrenuestro.





16 febrero

Marcos 8, 22-26:

"Jesús lo sacó de la aldea, llevándolo de la mano, le untó saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntó: "¿Ves algo?". Levantando los ojos dijo: "Veo hombres, me parecen árboles, pero andan". Le puso otra vez las manos en los ojos; el hombre miró: estaba curado y veía todo con claridad".


De nuevo asistimos a la curación de un ciego por parte de Jesús. 

Pero este ciego no recobra inmediatamente la vista después de que Jesús le unte por primera vez saliva en los ojos.

Su fe no ha llegado a disipar enteramente las tinieblas que cubren sus ojos. Por esa razón, Jesús no ha podido realizar completamente el milagro en su vista.

Pero en un segundo momento, cuando la fe de aquel ciego llega a su plenitud, Jesús vuelve a imponerle las manos en los ojos y la claridad se apodera también en plenitud de toda su persona.

Igualmente nosotros vamos avanzando y progresando en nuestra vida de fe. 

También nosotros vamos avanzando y progresando en nuestra confianza en Jesús. 

Pide hoy con fuerza al Señor que aumente tu fe. 

Haz tuya aquella breve oración que le dirigió el apóstol Pedro: "Señor, yo creo, pero aumenta mi fe". 

Buenos días.


Jueves 16 de febrero

 ¡Buenos días a todos!

Nos relajamos, respiramos tranquilamente y cerramos los ojos, para ello nos ayudamos de la siguiente canción:



Ahora, abre los ojos, respira y saluda a Jesús. Comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Muchas son las veces que hablamos sobre la contaminación e incluso de todos lo detalles que implican que se produzca la misma, provocando que la Tierra sufra. Pasan todos los días y tenemos la oportunidad de poder ayudar haciendo las cosas bien como nos pedía Jesús.

Jesús nos ofrece una escalera para que también ofrezcamos nuestro amor al planeta.

Jesús también busca a personas que cuide de nuestro planeta, se pone muy contento y nos da las gracias cuando somos capaces de respetar los lugares que nos rodean.

Nos comprometemos con la Tierra Jesús, queremos cuidarla porque nos importa el lugar donde vivimos.