Martes 14 de junio

 Buenos días, guardamos un momento de silencio, cierra los ojos y respira tranquilamente. Comenzamos este ratito de oración, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Estad muy atentos a la letra de la siguiente canción:

- ¿Qué te parece bonito a ti?

- ¿Y en la canción, qué le parece bonito?

Muchos días nos levantamos sin ser capaces de ver nada bonito, sin embargo, si ponemos nos fijamos en todo, la vida es bonita, 

Jesús, enséñanos a verlo todo bonito, y poder ponerle una sonrisa a aquello que no nos parece bonito y podamos verlo bonito.

Padrenuestro.


Evangelio del 14 de junio

  


Mt 5, 43-48

Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo’. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».


Lunes 13 de junio

 Buenos días a todos. ¿qué tal os ha ido el fin de semana? 

Es momento de compartir lo que hemos realizado durante el fin de semana con los demás.

Hacemos un momento de silencio, respira tranquilamente y olvídate de todo lo demás.                          Hazte consciente de tus propios sonidos, Eres tú y es ahora,,,

Dios está aquí.


Siendo conscientes de que Dios está aquí, rezamos todos juntos el Padrenuestro.

Evangelio del 13 de junio

  


Mt 5, 38-42

Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Ojo por ojo, diente por diente’. Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas».