Hay muchas formas de empezar un día. ¡Qué suerte tenemos los cristianos de tener a alguien que nos está esperando a pasar un ratito con nosotros!
¿Qué es la amistad?
Se lo preguntamos a ...
Ahora te toca a ti:
- ¿Qué es la amistad para tí?
Jesús, te damos gracias por nuestros amigos, porque con ellos nos reímos, disfrutamos, somos felices cada día. Gracias porque están a nuestro lado. Te pido que todos los niños tengan siempre amigos con los que compartir cada día. Ayúdanos a cuidarlos.
Buenos días a todos, casi sin darnos cuenta terminamos la semana en el colegio. Comenzamos nuestro ratito de oración, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Os invitamos a ver el siguiente vídeo:
-¿Qué te ha parecido?
- ¿Es fácil venir al colegio cada día?
- ¿Les cuesta a ellos ir al colegio? ¿Tienen alguna dificultad?
- ¿A quién le cuesta más ir al colegio?
Señor Jesús, miramos a todos los niños que no tienen escuelas y no saben lo que es un libro. Nosotros sabemos lo importante que es aprender y estudiar para que nuestra vida sea mejor y por esto te pedimos Perdón, por las veces que no aprovechamos el tiempo estudiando lo suficiente. Te pedimos Perdón, por las veces quedo hacemos nuestros deberes. Y te pedimos que llegue el día en que todos los niños del mundo puedan ir al colegio sin ningún tipo de dificultad. Todos tenemos derecho a ser felices.
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.»
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?»
El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.»
María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.»