Empezamos el día dándole los buenos días a Jesús y a María, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Hoy en nuestra oración, vamos a pensar en algo que hace poco nos haya costado hacer y vamos a pedirle a Jesús que nos comprometamos a intentarlo siempre aunque haya veces que nos cueste conseguirlo.
-¿Te ha gustado el vídeo?
-¿Qué ha aprendido el pajarito?
Como equipo que somos, vamos a cerrar los ojos y a rezar juntos el Padrenuestro.
Lo importante ahora eres tú y este ratito con Dios. Lo hacemos poniéndonos en manos del Padre, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Saludamos y damos los buenos días a Jesús, con la siguiente canción:
Abrimos nuestros ojos y vemos atentamente la siguiente historia:
Ya ha terminado la historia... os pedimos segundos en silencio pensando en lo que acabamos de ver.
- ¿Qué le pasa a la niña?
- ¿Cuál es su sueño?
-¿Lo cumple?
Todos podemos compartir lo que nos ocurre, a veces nos puede resultar complicado no poder hacer lo que nos gusta, pero Jesús nos enseña a que podemos dar pequeños pasos que nos lleven a conseguir lo que soñamos.
Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
- ¿Qué le ha ocurrido a este niño?
- Su mamá decide hacerle un regalo, ¿en qué consiste?
-¿Cómo reacciona el niño cuando recibe el regalo?
- ¿Cambia su actitud más tarde?
Finalizamos orando juntos y pidiendo al Padre por todos esos niños que a día de hoy siguen sufriendo alrededor del mundo y que no se aceptan tal y como son.
Comenzamos un nuevo día, juntos dispuestos a tener un gran tiempo con Jesús, nuestro amigo.
Escuchamos atentamente el cuento "Hasta que podamos abrazarnos":
- ¿Qué les pasa a Erizo y Tortuga al principio?
- ¿Qué les dice el Búho?
- Tras decirle eso el Búho. ¿Cómo lo intentaron?
- Tortuga y Erizo son muy buenos amigos ¿cómo les demuestras a tus amigos tu cariño hacia ellos cuando no los puedes ver?
Jesús nos dice que tenemos que estar atentos a sus llamadas. Atentos a las necesidades de los demás. Que estemos despiertos y preparados para ayudar y escuchar a los demás. Y eso mismo lo hacemos con nuestros amigos, pero ¿y con los demás?