Lo importante ahora eres tú y este ratito con Dios. Lo hacemos poniéndonos en manos del Padre, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Saludamos y damos los buenos días a Jesús, con la siguiente canción:
Lo importante ahora eres tú y este ratito con Dios. Lo hacemos poniéndonos en manos del Padre, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Saludamos y damos los buenos días a Jesús, con la siguiente canción:
Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Comenzamos un nuevo día, juntos dispuestos a tener un gran tiempo con Jesús, nuestro amigo.
Escuchamos atentamente el cuento "Hasta que podamos abrazarnos":
Jesús nos dice que tenemos que estar atentos a sus llamadas. Atentos a las necesidades de los demás. Que estemos despiertos y preparados para ayudar y escuchar a los demás. Y eso mismo lo hacemos con nuestros amigos, pero ¿y con los demás?
Padrenuestro.
Nos reunimos de nuevo todos juntos para dar los buenos días a Jesús y comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Dios nos ha regalado todas las maravillas que nos rodean: el cielo, la tierra, las montañas, los rías, los mares, los bosques, las flores, animales,... Pero también nos ha creado a nosotros para que lo disfrutemos y lo cuidemos todo.
Está muy bien que cuidemos de todo lo que nos rodea, pero no solamente de las cosas sino de las personas. Hablando de las personas, ¿cuidamos a todas las personas que nos rodean?
Para pensar sobre esto, vamos a escuchar el siguiente cuento: "Un día tuve un sueño".
- ¿Qué os ha parecido?
- ¿Alguien puede contar qué ocurre en el cuento?
- Después de ver este vídeo, ¿qué sueño tienes tú?
Jesús soñó con un mundo maravillo y consiguió crearlo. Ahora nosotros también podemos soñar con cuidar ese mundo.