Jueves 11 de noviembre

  Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Valeria es una niña alegre, que disfruta con sus juegos, pintando el mundo de mil colores. ¿Quieres conocer su historia?


- ¿Qué descubre un día?
- ¿Cómo se siente al principio?
- ¿Qué hace entonces?
- Un día se siente cansada de huir, ¿qué decide hacer en ese momento?
- ¿Cómo puede ser su sombra?

Gracias al jilguero, a la ardilla, al saltamontes y a sus mismas palabras, su sombra se convierte en una parte de ella con la que compartir la vida sin miedo.
Valeria se ha dado la oportunidad de escucharse, poco a poco, con calma y cariño. HA aprendido a conocerse y a descubrir la fuerza de enfrentarse a sus miedos con posibilidad, convirtiendo un problema en una oportunidad.

Eso mismo nos lo enseña Jesús, a pesar de tener miedo a que no le crean al contar su historia, no puede dejar de hacerlo y con ello consigue hacer verdaderos milagros.

Padrenuestro.




Evangelio del 11 de noviembre

Lucas 17, 20-25

En aquel tiempo, los fariseos preguntaron a Jesús:

«¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?».

Él les contestó:

«El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: “Está aquí” o “Está allí”, porque, mirad, el reino de Dios está en medio de vosotros».

Dijo a sus discípulos:

«Vendrán días en que desearéis ver un solo día del Hijo del hombre, y no lo veréis.

Entonces se os dirá: “Está aquí” o “Está allí”; no vayáis ni corráis detrás, pues como el fulgor del relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su día.

Pero primero es necesario que padezca mucho y sea reprobado por esta generación».

Miércoles 10 de noviembre

 Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Cada día surgen problemas, conflictos a los que tenemos que hacer frente. Si mostramos indiferencia, es decir, si hacemos como que no ha pasado, ese problema no desaparecerá, sino que se hará siempre más grande.

Sin embargo, si nos enfrentamos a ellos, seremos capaces de entenderlo y de ponerle remedio, haciendo que nuestra vida pueda seguir adelante.

Escuchamos con atención e siguiente cuento:


- ¿Qué apareció un día sin avisar y sin explicación?
- ¿Qué le ha ocurrido al elefante al principio?
- Al no hacerle caso, ¿qué le pasaba?
- ¿Y al final, cómo se portaron con él?

Jesús se enfrentó a los problemas que le surgieron, que a pesar de sus dificultades las afrontó.

Padrenuestro.

Evangelio del 10 de noviembre


Lucas 17,11-19

Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:

«Jesús, maestro, ten compasión de nosotros».

Al verlos, les dijo:

«Id a presentaros a los sacerdotes».

Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios.

Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias.

Este era un samaritano.

Jesús, tomó la palabra y dijo:

«No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?».

Y le dijo:

«Levántate, vete; tu fe te ha salvado»