Miércoles 6 de octubre

¡Buenos días a todos! 

Comenzamos un nuevo día juntos dispuestos a tener tiempo con Jesús, nuestro amigo. Hoy, antes de empezar, vamos a escuchar una canción que nos va a ayudar a saber qué significa ese gesto que hacemos al comenzar cada oración…


Nosotros tenemos la suerte de conocer a Jesús y saber todo lo bueno que nos da:

 - ¿Quiénes son las personas que te han enseñado quién es Jesús? 

- ¿Hay alguna oración que nos hayan enseñado esas personas y nos gusta especialmente?

Damos las gracias por esas personas que te han enseñado y siguen enseñando quién es Jesús y María.



Evangelio del 6 de octubre

Padre nuestro en hebreo

Lc 11, 1-4

Estando Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos». Él les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación».


Martes 5 de octubre

Buenos días Jesús, para ello comenzamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Hoy Jesús nos invita a ser buenos con las personas que nos rodean. El amor debe estar en el centro de los cristianos y, sin amor todo lo que construyamos se caerá. Querernos unos a otros es lo que nos sujeta, nos da fuerzas para continuar y nos invita a hacer las cosas lo mejor posible. 

- ¿Siempre somos buenos con los demás o a veces nos portamos mal con otras personas?

Dile a Jesús con quién puedes portarte mejor en el día de hoy. A quién puedes ayudar más, sonreírle, no enfadarte o pelearte.

Terminamos escuchando esta canción:



Evangelio del 5 de octubre

 Lc 10, 38-42

Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies
del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude». Jesús le respondió: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada».