Miércoles 27 de enero


El tesoro de la paz

Si yo cambiara de “ser yo” a “ser nosotros”,

comenzaría la civilización del amor.

Si yo siguiera decidido a Jesús y su Evangelio,

comenzaría a vivir la verdadera felicidad.

Si yo amara a los demás, ellos cambiarían.

Si yo cambiara mi manera de pensar hacia los otros,

los comprendería.

Si yo aceptara a todos como son,

sufriría menos.

Si yo criticara menos y aplaudiera más,

con qué alegría los trataría.

Si yo cambiara mi manera de actuar hacia los demás

los haría más felices.

Si yo deseara siempre el bienestar de los demás,

yo sería siempre más feliz.

Si yo comprendiera mis errores y defectos,

sería humilde y comprensivo con los demás.

¡Cuánto mejorarían mi hogar y mis ambientes!

Si yo cambiara el “tener más” por el “ser más”,

¡Cuá nto má s dichoso sería!


                                                                                                        (tomado de www.itakaescolapios.org)

Miércoles 27 de enero

Buenos días a todos.

Os invitamos a escuchar y disfrutar de la siguiente canción:



Después de escuchar la canción ¿qué podemos decir sobre la PAZ?

Después del cuento que escuchamos ayer y esta canción de hoy… la mejor forma de celebrar la paz hoy es estar bien con todos. 

Piensa si hay alguien con quien te hayas peleado hace poco y puedes “hacer las paces”.

Padrenuestro.

Martes 26 de enero

 El tesoro de la paz

Vídeo oración del Papa Francisco

“jornada mundial inmigrantes y refugiados”


Vídeo oración del Papa Francisco

“Oración por los niños soldado”


                                                                                                         (tomado de www.itakaescolapios.org)

Lunes 25 de enero

 

El tesoro de la paz

Señor: Te damos gracias por las personas hombres que trabajan en paz y por los que construyen un mundo más feliz.
Sin embargo, a menudo vemos en la televisión niños, mujeres y hombres que sufren. Tienen ham-bre, están heridos por la guerra, cazados en sus casas, acribillados por las bombas y los fusiles.
También vemos, a veces, hombres y mujeres que se sacrifican por los que sufren, y les ayudan a aliviarse: luchan contra el mal, sonríen a los que temen y, a los débiles, les infunden aliento y es-peranza.
Señor, cuando se ama de verdad, el sufrimiento es menos pesado de llevar, las injusticias retroce-den y las rencillas se apagan.
Enséñanos a amar, a luchar, a sonreír para que lleguen a nosotros la paz y la amistad, para que florezca la esperanza en el corazón de todos y de cada uno.

                                                                                                            (tomado de www.itakaescolapios.org)