Lunes 12 de junio

Buenos días, guardamos un momento de silencio, cerramos los ojos y respiramos tranquilamente. Comenzamos este ratito de oración, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Estad muy atentos a la letra de la siguiente canción:

- ¿Qué te parece bonito a ti?

- ¿Y en la canción, qué le parece bonito?

Muchos días nos levantamos sin ser capaces de ver nada bonito, sin embargo, si ponemos nos fijamos en todo, la vida es bonita, 

Jesús, enséñanos a verlo todo bonito, y poder ponerle una sonrisa a aquello que no nos parece bonito y podamos verlo bonito.

Padrenuestro.


Viernes 9 de junio

Buenos días a todos, finalizamos otra semana y esto se va acabando. Comenzamos este ratito de oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Cerrar los ojos, siéntate bien, pon las manos en la mesa, escucha con atención y relájate. (parar cuando lo consideréis)


Mirad con atención el siguiente vídeo:



Siendo consciente de la suerte que tenemos de tener a nuestros amigos a nuestro lado, hoy te damos las Gracias Dios, por los momentos bonitos y alegres que recordamos con ellos.  Gracias por todos esos buenos momentos que hemos vivido.

Padrenuestro.


9 junio




Buenos días, Señor:

Hoy sobran las palabras, sólo cabe la oración.

Demos gracias por su vida entregada.

Con música de Ain Karem, nos unimos rezando por su alma.

Padrenuestro.

8 junio


 Marcos 12, 18-27:

"Estáis equivocados por no entender la Escritura ni el poder de Dios... Pues cuando resuciten los muertos , ni los hombres se casarán ni las mujeres serán dadas en matrimonio, serán como ángeles del cielo... No es Dios de muertos, sino de vivos... Estáis muy equivocados". 


En el evangelio de hoy nos encontramos con los saduceos, que negaban la resurrección de los que mueren. 

Su perspectiva no iba más allá de esta vida. Su futuro terminada en la muerte. 

También hoy nos encontramos con esta postura saducea. Y a veces de unas formas muy disimuladas. Nos apegamos a tantas cosas que terminan con la muerte que perdemos la perspectiva de nuestra futura resurrección. Perdiendo también la perspectiva de lo que es realmente importante. 

Siempre es bueno que ampliemos nuestra mirada y que sepamos ver con relatividad todo lo que es relativo sabiendo valorar todo aquello que no acaba con la muerte sino que con ella se consolida y plenifica. 

Saber que no somos hijos de la muerte porque nuestro Dios no es un Dios de muertos sino un Dios de vivos. 

Buenos días .