Lunes 6 de febrero

Buenos días a todos, con alegría nos disponemos a comenzar la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

En nuestra oración vamos a tener presente a todas las personas que son importantes para nosotros, a todas las personas que nos quieren y nosotros llevamos muy dentro de nuestro corazón.



Querido Jesús, hoy te pido por todas las personas que nos quieren y ayudan.



Viernes 3 de febrero

Buenos días, párate un momento. Relájate y respira hondo. Dios está aquí, contigo, escuchándote.

Lo más importante ahora eres tú.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.



Es muy importante escuchar, prestar atención cuando nos habla un compañero, una amiga, una maestra o profe, nuestros padres...

Nuestro compromiso para el día de hoy va a ser ese: poner toda mi atención en escuchar.

Padrenuestro.

2 febrero

Marcos 6, 1-6:

"No pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando".


Nos cuesta mucho aceptar a Jesús en la sencillez y desde la humildad. 

Nos gusta verlo más con aureolas, mantos y nubes que con una sierra o una azada en las manos.

Ya les pasó esto a sus paisanos que lo vieron trabajar con sus manos en el taller de San José. 

No se explicaban ni su sabiduría ni sus milagros.

Dios no podía actuar por medio de unas manos encallecidas. 

Les resultaba escandaloso que uno de los suyos hiciera lo que hacía y dijera lo que decía.

No busques a Dios en las cosas extraordinarias. Busca a Dios en lo ordinario de la vida. 

En lo más cotidiano, vulgar y corriente Él te va a encontrar y tú te vas a encontrar con Él. 

Intenta descubrirlo hoy en la normalidad de tu jornada.

Buenos días.


Jueves 2 de febrero

Comenzamos dando los buenos días a María y a Jesús.


No te distraigas y sigue pensando en el día de hoy: ¿Qué cosas vas a hacer? ¿A qué personas vas a ver hoy? ¿De qué juegos vas a disfrutar hoy?

Ahora piensa en Jesús, cómo pasaría él un día de su vida siendo niño. ¿Qué cosas haría? ¿A qué jugaría? ¿A qué lugares iría? ¿Quién lo acompañaría?

Parece que no sería tan diferente su día al nuestro, ¿no?

Jesús se hizo hombre para enseñarnos que podemos vivir como él cada día.



Padrenuestro.