17 enero

Marcos 2, 18-22:

"Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos". 


Para darnos a entender la relación que Jesús tiene con nosotros, el evangelio de hoy emplea el símbolo de un banquete de bodas. 

Es una relación en la que reina la alegría, la esperanza, el regocijo. 

El estar con Jesucristo siempre es como estar en una boda acompañando al novio, que es Él mismo, saboreando ese momento de regocijo, de esperanza y de alegría. 

El estar con Jesús nunca nos puede llevar a la tristeza sino todo lo contrario. 

Con Jesús todo es nuevo porque Él es el vino nuevo que renueva todas las cosas.

El Papa Francisco nos dice que con Jesús siempre nace y renace la alegría. 

Que tu alegría no nazca de la superficie ni de lo efímero. Ni tampoco de lo viejo. 

Que tu alegría nazca siempre de tu renovada y honda relación con Jesucristo. 

No lo dudes: cuanto más honda y profunda sea tu relación con Jesús, más novedad encontrarás en tu vida y en todo lo que te rodea. 

Echa siempre el vino nuevo que trae Jesús en el odre nuevo de tu vida siempre renovada. 

Así tu alegría será siempre honda y profunda. 

Buenos días.


Martes 17 de enero

Buenos días, con alegría y cargados de ilusión y amor comenzamos la oración. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Teniendo presente a todas esas personas que son LUZ para nosotros y nos hacen sonreír de corazón rezamos juntos un Padrenuestro.



16 enero


Juan 1, 29-34:

"Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo... He visto y doy testimonio de que este es el Hijo de Dios". 


Durante el tiempo de Navidad contemplamos y celebramos la Palabra hecha carne, hecha hombre y en todo semejante al hombre menos en el pecado. 

Tú, como Juan, eres también la voz de esa Palabra. Cumple, como Juan, también con tu misión.

Que tu testimonio sobre Jesús sea verdadero, diáfano, limpio... Que tu voz, respaldada por tu vida, grite fuerte la presencia de Jesús en el desierto de este mundo. 

Tienes una dura y bonita tarea para el año que hemos  comenzado hace unos días. Tómala con alegría y con ilusión. Grita fuerte y muestra claro a nuestro mundo que la Palabra se ha hecho carne y ha puesto su tienda en medio de nosotros.

Y que también tú, como Juan, puedas exclamar: "Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo... He visto y doy testimonio de que este es el Hijo de Dios". 

Buenos días.


Lunes 16 de enero

 Buenos días, ¿qué tal el fin de semana? Es momento de recordar y compartir con los demás.

Comenzamos una semana nueva y qué mejor forma que hacerlo de la mano de Jesús. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. 

Gracias familia, gracias Jesús, gracias María, y lo hacemos rezando juntos un Ave María.


¡Feliz lunes!