Padrenuestro.
Martes 25 de octubre
Padrenuestro.
25 de octubre
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Lucas 11, 15-26:
"El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama".Estas palabras de Jesús en el evangelio de hoy son una llamada a dejar a un lado toda autosuficiencia y aferrarse fuertemente a la fuerza del Señor.
Nos creemos muchas veces que podemos conseguir las cosas, nuestros proyectos y nuestros objetivos, a base de nuestros puños y de nuestros solos esfuerzos.
Y no caemos en la cuenta de que sin Jesús todo es inútil y todo es estéril.
El confiar plenamente en Jesús no nos puede llevar a cruzarnos de brazos y esperar a que el Señor lo haga todo. No.
Hemos de trabajar para que el Reino de Dios vaya creciendo en el mundo haciéndolo todo "como si todo dependiera de nosotros sabiendo que todo sólo depende de Dios".
Que a lo largo del día de hoy seas un instrumento en las manos de Jesús para que no se desparrame todo aquello que siembres de bueno y que construyas en positivo.
Buenos días.
Lunes 24 de octubre
Buenos días a todos, comenzamos este ratito de oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Para empezar vamos a hablar sobre los sueños.
- ¿Qué es un sueño?
- ¿Con qué sueñas?
- ¿Qué sueño te gustaría que se cumpliera?
- ¿Crees que se pueden cumplir?
Los sueños en la vida, vamos a ver el siguiente vídeo:
- ¿Qué ha ocurrido?
- ¿Ha cumplido su sueño en la vida?
Padrenuestro.
24 de octubre
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Lucas 11, 5-13:
"¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra o si le pide un pez, le dará una serpiente o si le pide un huevo, le dará un escorpión?. Si vosotros, pues, que sois malos sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?".
Me han llamado la atención estas últimas palabras del Evangelio de hoy.
Y estas palabras las dice Jesús después de insistirnos en la oración constante y sin cansancio.
Y es que Él sabe que no sabemos orar y necesitamos la guía segura del Espíritu Santo.
El Espíritu nos enseña la pedagogía exacta para aprender a orar y a pedir. Porque nuestras oraciones y peticiones son muchas veces infantiles. Y nuestro Padre Dios no concede caprichos ni malcría a sus hijos.
La oración ha de hacernos más conscientes del papel que juega Dios en nuestra vida y de lo que nosotros estamos llamados a realizar.
Si pedimos al Padre que nos dé el Espíritu Santo, este mismo Espíritu nos dará y nos enseñará a orar al mismo tiempo que irá orientando nuestros pasos y nuestras acciones.
También Él irá rectificando nuestra mente, ordenando nuestro corazón y dirigiendo nuestros pasos.
Buenos días.
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