Buenos días a todos.
Hazte consciente del momento en el que te encuentras, del día en el que estamos y de lo vivido durante el fin de semana. Disfruta de este ratito con Dios.
Buenos días a todos.
Hazte consciente del momento en el que te encuentras, del día en el que estamos y de lo vivido durante el fin de semana. Disfruta de este ratito con Dios.
Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando venga el Defensor, el Espíritu de la verdad que yo os enviaré de parte del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque habéis estado conmigo desde el principio.
Os he dicho todo esto para que no falléis. Os expulsarán de la sinagoga. Llegará un tiempo en que quien os mate piense que está dando culto a Dios. Y esto lo harán porque no conocen ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue el momento, os acordéis de que os lo había dicho».
Buenos días a todos.
Llegamos al final de nuestra semana, seguro que con muchas experiencias, muchos momentos vividos, pero además con una mañana muy especial por delante. Como no podía ser de otra manera, vamos a empezarla con una oración.
Hoy la flor que queremos regalar a la Virgen es la Paz. Hace mucha falta la paz en el mundo. Hay muchas guerras, muchas peleas,…Y aquí cada uno de nosotros tiene que empezar en su casa, en el cole. ¿Cuántas veces me peleo con mi hermano o con mis amigos? ¡Muchas! ¿Verdad?
Rezamos a la Virgen:
Madre, haz que ya no haya más guerras. Quiero vivir en un mundo donde haya Paz. Por eso te pido que me ayudes a colaborar en la paz en mi casa, en mi cole,…
Jesús les dijo: «Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».