Viernes 8 de abril

 Buenos días, poco a poco vamos terminando este camino de Cuaresma que comenzamos hace casi cuarenta días con nuestra Celebración del Miércoles de Ceniza.

Hoy es un día especial, no ha sido fácil pero hemos aprendido mucho durante este tiempo.

No es un viernes cualquiera, es Viernes de Dolores. Y por este motivo, nos vamos a fijar en María.

Todo empezó así:


Todos los días tenemos diferentes motivos para dar Gracias a Dios. Hoy nos vamos a detener un momento para pensar en esos motivos y darle las Gracias a María.

GRACIAS MARÍA POR TODO

Esta Semana solamente será "Santa" si nosotros la hacemos así. Recordando a Jesús y estando a su lado.

¡Feliz Semana Santa!




Evangelio del 8 de abril


San Juan 10,31-42

EN aquel tiempo, los judíos agarraron piedras para apedrear a Jesús.

Elles replicó:

«Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?».

Los judíos le contestaron:

«No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios».

Jesús les replicó:

«¿No está escrito en vuestra ley: “Yo os digo: sois dioses”? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: “¡Blasfemas!” Porque he dicho: “Soy Hijo de Dios”? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre».

Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí.

Muchos acudieron a él y decían:

«Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad».

Y muchos creyeron en él allí.

Jueves 7 de abril

Buenos días a todos, quedan muy poquitos días para recordar la vida de Jesús durante la Semana Santa.

A veces nos parece muy difícil hacer las tareas, nos enfadamos e incluso decidimos no hacerlas. E incluso, nos agobiamos y llegamos a llorar por aquello que nos cuesta un poquito más tiempo y mayor esfuerzo. Aprendamos de Jesús, vamos a intentarlo y si después, no lo conseguimos podemos preguntar, pedir ayuda y hacerlo.

A veces, nos parece muy complicado solucionar un malentendido o enfado y decidimos no solucionarlo, marchándonos. La solución no es irnos, sino seguir a Jesús, Perdonando, con el Perdón que Jesús nos enseñó, ese que sale desde nuestro corazón.

A veces, nos sentimos tristes y solos. Jesús, siempre está con nosotros dándonos su amor, sintiéntelo, está ahí.

Todo lo haces nuevo Jesús, nuestra vida es tuya. 

Todo lo haces nuevo Jesús, renuévame con tu Amor y tu Luz.


Padrenuestro.






Evangelio del 7 de abril


 Juan 8,51-59

EN aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

«En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre».

Los judíos le dijeron:

«Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?».

Jesús contestó:

«Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría».

Los judíos le dijeron:

«No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?».

Jesús les dijo:

«En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy».

Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.