Viernes 1 de abril

 Buenos días a todos. Hazte consciente del momento en el que encuentras, del día en el que estamos. 

Lo importante ahora es este ratito que vamos a pasar con Dios. Comenzamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. 

- ¿Qué ocurre en el hormiguero?

- ¿Hubiera ocurrido lo mismo si en lugar de mentir, hubiese dicho la verdad?

- ¿A ti te gusta que te digan la verdad siempre?

- ¿Y tú, dices siempre la verdad o por el contrario mientes?

Jesús, gracias por todas las cosas que me has dado.

Gracias por las personas que me quieren.

Gracias por todo lo que aprendo en el colegio.

Terminamos la oración de hoy rezando el Padrenuestro.

Evangelio del 1 de abril


 Juan 7,1-2.10.25-30

EN aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.

Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.

Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:

«¿No es este el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».

Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:

«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».

Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.


Evangelio del 31 de marzo


 Juan 5,31-47

EN aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos:

«Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es verdadero el testimonio que da de mí.

Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz.

Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado.

Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su rostro, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no lo creéis.

Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros.

Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ese sí lo recibiréis.

¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no creéis en sus escritos, ¿cómo vais a creer en mis palabras?».

Jueves 31 de marzo

Comenzamos este ratito de oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

- ¿La mamá de Ángela dónde la llevó?

- ¿Qué necesita Ángela?

- Con ellas verás todo lo mejor le dijo la especialista a Ángela. ¿Ella quería llevarla?

- Sin embargo, con ellas puestas, ¿qué descubre de los demás?

- ¿Cómo se sintió al final? 

Jesús, gracias por nuestras señas y profes que se esfuerzan por darnos la mejor educación, por hacer las clases divertidas y ayudarnos a crecer.

Jesús, gracias por este día tan maravillosos en el que vamos a compartir juegos con otros compañeros del cole.

Jesús, gracias por tus palabras que me ayudan a esforzarme y conseguir todos mis propósitos y compromisos.

Terminamos la oración de hoy rezando el Padrenuestro.