Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Martes 16 de noviembre
Lunes 15 de noviembre
Comenzamos un nuevo día, juntos dispuestos a tener un gran tiempo con Jesús, nuestro amigo.
Escuchamos atentamente el cuento "Hasta que podamos abrazarnos":
Jesús nos dice que tenemos que estar atentos a sus llamadas. Atentos a las necesidades de los demás. Que estemos despiertos y preparados para ayudar y escuchar a los demás. Y eso mismo lo hacemos con nuestros amigos, pero ¿y con los demás?
Padrenuestro.
Viernes 12 de noviembre
Nos reunimos de nuevo todos juntos para dar los buenos días a Jesús y comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Dios nos ha regalado todas las maravillas que nos rodean: el cielo, la tierra, las montañas, los rías, los mares, los bosques, las flores, animales,... Pero también nos ha creado a nosotros para que lo disfrutemos y lo cuidemos todo.
Está muy bien que cuidemos de todo lo que nos rodea, pero no solamente de las cosas sino de las personas. Hablando de las personas, ¿cuidamos a todas las personas que nos rodean?
Para pensar sobre esto, vamos a escuchar el siguiente cuento: "Un día tuve un sueño".
- ¿Qué os ha parecido?
- ¿Alguien puede contar qué ocurre en el cuento?
- Después de ver este vídeo, ¿qué sueño tienes tú?
Jesús soñó con un mundo maravillo y consiguió crearlo. Ahora nosotros también podemos soñar con cuidar ese mundo.
Evangelio del 12 de noviembre
Lucas 17,26-37
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos.
Asimismo, como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos.
Así sucederá el día que se revele el Hijo del hombre.
Aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en casa no baje a recogerlas; igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás.
Acordaos de la mujer de Lot.
El que pretenda guardar su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará.
Os digo que aquella noche estarán dos juntos: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán».
Ellos le preguntaron:
«¿Dónde, Señor?».
Él les dijo:
«Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres»