Viernes 12 de noviembre

Nos reunimos de nuevo todos juntos para dar los buenos días a Jesús y comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. 

Dios nos ha regalado todas las maravillas que nos rodean: el cielo, la tierra, las montañas, los rías, los mares, los bosques, las flores, animales,... Pero también nos ha creado a nosotros para que lo disfrutemos y lo cuidemos todo.

Está muy bien que cuidemos de todo lo que nos rodea, pero no solamente de las cosas sino de las personas. Hablando de las personas, ¿cuidamos a todas las personas que nos rodean?

Para pensar sobre esto, vamos a escuchar el siguiente cuento: "Un día tuve un sueño".


- ¿Qué os ha parecido?

- ¿Alguien puede contar qué ocurre en el cuento?

- Después de ver este vídeo, ¿qué sueño tienes tú?

Jesús soñó con un mundo maravillo y consiguió crearlo. Ahora nosotros también podemos soñar con cuidar ese mundo.


Padrenuestro.



Evangelio del 12 de noviembre

Lucas 17,26-37

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos.

Asimismo, como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos.

Así sucederá el día que se revele el Hijo del hombre.

Aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en casa no baje a recogerlas; igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás.

Acordaos de la mujer de Lot.

El que pretenda guardar su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará.

Os digo que aquella noche estarán dos juntos: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán».

Ellos le preguntaron:

«¿Dónde, Señor?».

Él les dijo:

«Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres»

Jueves 11 de noviembre

  Buenos días a todos, comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Valeria es una niña alegre, que disfruta con sus juegos, pintando el mundo de mil colores. ¿Quieres conocer su historia?


- ¿Qué descubre un día?
- ¿Cómo se siente al principio?
- ¿Qué hace entonces?
- Un día se siente cansada de huir, ¿qué decide hacer en ese momento?
- ¿Cómo puede ser su sombra?

Gracias al jilguero, a la ardilla, al saltamontes y a sus mismas palabras, su sombra se convierte en una parte de ella con la que compartir la vida sin miedo.
Valeria se ha dado la oportunidad de escucharse, poco a poco, con calma y cariño. HA aprendido a conocerse y a descubrir la fuerza de enfrentarse a sus miedos con posibilidad, convirtiendo un problema en una oportunidad.

Eso mismo nos lo enseña Jesús, a pesar de tener miedo a que no le crean al contar su historia, no puede dejar de hacerlo y con ello consigue hacer verdaderos milagros.

Padrenuestro.




Evangelio del 11 de noviembre

Lucas 17, 20-25

En aquel tiempo, los fariseos preguntaron a Jesús:

«¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?».

Él les contestó:

«El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: “Está aquí” o “Está allí”, porque, mirad, el reino de Dios está en medio de vosotros».

Dijo a sus discípulos:

«Vendrán días en que desearéis ver un solo día del Hijo del hombre, y no lo veréis.

Entonces se os dirá: “Está aquí” o “Está allí”; no vayáis ni corráis detrás, pues como el fulgor del relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su día.

Pero primero es necesario que padezca mucho y sea reprobado por esta generación».