Evangelio del 22 de septiembre


 Lc 9, 1-6

Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.

Luego los envió a proclamar el reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: «No llevéis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa».

Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando el Evangelio y curando en todas partes.


Miércoles 22 de septiembre

Nos encontramos en la mitad de la semana, un momento siempre especial, vamos a intentar vivir estos días con la mayor alegría posible.

Comenzamos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


- ¿Qué ha ocurrido en el vídeo que acabamos de ver?
- ¿Cómo se habrán sentido?
- ¿Te gusta ayudar a los demás? ¿y ser ayudado?
- ¿Te cuesta pedir ayuda?
- A tus amigos, ¿sueles ayudarles? ¿por qué?

- ¿Te gusta tener amigos? ¿por qué?

¡Qué bonito es tener amigos, gracias Jesús por cada uno de nuestros amigos!



Evangelio del 21 de septiembre

 

Mt 9, 9-13

Al pasar Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme».

Él se levantó y lo siguió. Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?»

Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa ‘misericordia quiero y no sacrificios’: que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores».


Martes 21 de septiembre

Buenos días, venimos al cole muy alegres y te queremos a Ti Señor y a María, que siempre nos escucháis.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Os invitamos a escuchar el siguiente cuento:


- ¿Os ha gustado?
- ¿Qué le recomendaba su mamá a Ona? 

Poniendo en sus palabras mucho AMOR, CARIÑO, PACIENCIA y de forma RESPETUOSA. 

María, nuestra madre del cielo, también le hablaba de esta forma a Jesús. Sus palabras siempre eran cariñosas, tiernas, afectivas, y cuando algo no entendía. lo hacía con paciencia dulzura y amabilidad. 

Padrenuestro.

¡Buen día!